Monthly Archive for julio, 2010

De Deja Vu a Vuja De

El mensaje de Gustavo para los observadores es claro. A cada paso sientes otro deja vu, explica su canción. Deja vu, es esa fuerte impresión que tenemos cuando experimentamos o vemos algo que creemos que ya sucedió aunque nunca haya sido así. Dejar que las sensaciones sean vírgenes otra vez, recordar menos, para no volver a sentir que esa canción ya se escribió, puede ser una experiencia que merezca atención.

Experimentar esta sensación, nos puede dar confianza, dejarnos tranquilos, pero nunca podremos llegar a algo nuevo, nunca nos vamos a sorprender.

Cuando nos llenamos de observaciones para pensar algo nuevo, es esencial comprender lo que nos dice Marcel Proust “El verdadero descubrimiento no consiste en encontrar nuevos paisajes, si no en mirar con nuevos ojos”.

Vuja de, es lo contrario a deja vu, cuando observamos tenemos que llegar a este estado mental. Experimentar y sentir algo por primera vez nos puede dar nuevas perspectivas. Los antropólogos tienen esta capacidad: la capacidad de observar lo que todos han visto y pensar lo que nadie ha pensado.

Les dejo 6 tips para observar explicados por Tom Kelley de IDEO:

  1. Practicar el principio del zen de la mentalidad del principiante.
  2. Aceptar el comportamiento humano con todas sus sorpresas.
  3. Sacar conclusiones basándose en la propia intuición
  4. Buscar epifanías a través de la sensación de vuja de
  5. Crear listas de molestias o carteras de ideas
  6. Estar dispuestos a buscar pistas donde nadie más ha buscado.

Ahora que conocemos estás técnicas, podemos ver algo bien conocido por nosotros y experimentar algo nuevo ¿Qué sentís al ver esta imagen?

y… ¿esta?

y… ¿esta otra?

Al igual que nos sorprendemos ahora a modo laboratorio, tenemos que tener la capacidad de salir a la calle, sin prejuicios, con ojos nuevos, con sentidos vírgenes, y preguntar para llenar a una marca de verdad, de sinceridad, de justicia, y de experiencias que toquen a la gente.

¿Por qué queremos lo que otros compran?

Luego de una terrible pesadilla, encendí mi Macbook, y encontré un importador con miles de productos tontos y divertidos. Los gastos de envío estaban incluidos, entonces me arriesgué a comprar algunos. Me sentí bien, me dió placer y me fui a dormir nuevamente.

Mientras Zigmunt Bauman, me podría tildar de tarado cultural, creía que había algo más allá. Emprendí un recorrido de investigación y terminé en la neurociencia. No es algo novedoso, los primeros estudios datan del 80. Hoy, estos estudios parecen ser significativos y útiles.

Las tecnologías como los electroencefalogramas y la resonancia magnética funcional, permitieron descubrir que al momento de producirse la compra el hipotálamo libera una gran cantidad de dopamina. Esta hormona y neurotransmisor, regula diversas funciones en el cerebro, incluyendo: patrones de comportamiento y cognición, pero también interviene en la motivación, la activación motora, el sueño, la atención, el humor y el aprendizaje.

Varios científicos revelaron que los patrones de comportamiento del sex appeal dependen de una ecuación completamente química y biológica. Muchos de estos experimentos realizados por Martin Lindstrom nos podrían llegar a servir para comparar con los productos y marcas con las que trabajamos.

Me detuve a pensar en, por ejemplo: ¿Por qué queremos lo que otros compran?, ¿Por qué en la mayoría de los video juegos podemos realizar muchas compras de productos?, ¿Por qué nos da placer o envidia ver a otros disfrutando de algo?, ¿Por qué los perfiles más populares de Facebook son de aquellas personas que se muestran en viajes, placeres, negocios, y vidas completas?

La dopamina está asociada al sistema del placer del cerebro, suministra y nos prepara para la fruición y el goce de ciertas actividades. Es producida en el área tegmental vertebral, hasta las estructuras como el núcleo de accumbens, la amídgdala, el área septal lateral, el núcleo olfatorio anterior, el tubérculo olfatorio y el neocórtex.

En un estudio realizado por Giacomo Rizzolatti y su grupo de investigadores, utilizando como ojeto de estudio a los monos macacos, detectaron que las neuronas de la zona premotiz se activan cada vez que estos animales toman una nuez u observan que otro de su especie llevarse una a la boca. A este fenómeno Rizzolatti lo llamó “neuronas espejo”. Se cree que en los humanos las neuronas espejo se alojan en la corteza frontal inferior y el lóbulo parietal superior.

El funcionamiento de las neuronas espejo implica que: al ver una persona bostezar otras también lo hagan, al ver una película triste nos pongamos tristes, y al ver que en un partido de futbol le pegan al 3 un pelotazo en la zona baja, también digamos ¡UY! y nos agarremos por las dudas.

Del mismo modo pasa con las vanguardias. Los productos que vemos varias veces en la calle los terminamos comprando a modo reflejo. Evidentemente, no es tan importante la sensación de pertenencia, si no que hay una reacción química que hace que imitemos los comportamientos de compra de otras personas. En caso de no poder comprarlos, cuando queremos algo realmente lo disfrutamos a través de los demás, hoy existen al menos 10 portales que yo conozca, de gente que se filma mientras abre la caja su nuevo iPhone, iPhode, Play Station, o Nintendo Wii, algunos de ellos son www.unbox.it.com o www.unboxing.com. También podemos buscar en youtube “unboxing iphone 4” y encontraremos videos de hace no más de una semana con medio millón de visitas.

En casi todos los video juegos de real player game (rpg) debemos superarnos, comprar mejor armamento, poderes y vestimenta. El Guitar Hero nos convierte en estrellas de rock casi en minutos y esto nos crea la sensación de ser por unos minutos la guitarra de Jagger, Osbourne o Hendrix. Nuestras neuronas espejo también nos conectan con realidades virtuales, por esta razón se convierten en juegos tan placenteros y adictivos.

La agencia Organic, refiriéndose a estos acontecimientos explica: “Es la culminación de la lujuria. Hay muchas personas que aspiran y desean tener algo que quizá no puedan darse el lujo de comprar o que no pueden comprar en ese momento y entonces buscan alguna forma de saciar su apetito”.

La realidad virtual llegó para sesear el deseo pero les quitó a los soñadores la capacidad de hacerlo realidad. Esta afirmación para debate filosófico nos puede llevar a un tema que dejó sin dormir a Pierre Levy, cuando se preguntó ¿Es real lo virtual?. Ahora podemos estar seguros de que químicamente: “si es real” y eso es suficiente para activar la excitación por el deseo de compra.

Próximo tema: Ética en los estudios de consumo.