El manifiesto es una voluntad de estilo de un grupo o un movimiento, en general es escrito, pero en ocasiones se a tomado una pieza artística o video como referencia. Hay muchas marcas y empresas que copian este modelo sin un concepto que lo respalde.
Los movimientos convocados, ya sean políticos, artísticos o publicitarios, tienen la intención de movilizar, si no lograra este efecto hay un problema. Una marca que no moviliza, que no convoca, que no tiene un QUE disruptivo, no es una marca, es solo un nombre.
Las marcas que siguen el modelo de creación de manifiestos deben primero realizar una inmersión en el grupo objetivo que representan o al que quieren representar.
La marca no solo debe hablar sino también HACER. El líder de este video se animó a HACER y tuvo un final feliz, aunque también podría haber tenido otro final. Y tanto una marca como el bailarín de la pradera podrían terminar haciendo un completo ridículo.
Para fabricar un manifiesto publicitario, primero tenemos que entender el entorno y nuestro público. Las ideas, creencias, principios están latentes. Para lograr la suscripción de la gente a la que la hablamos, el manifiesto de una marca debe tener una serie características:
Debe ser INNOVADOR.
Tiene que tener la capacidad de MOVILIZAR y ACCIONAR personas.
Debe ser PROVOCADOR.
Tiene que producir COMPLICIDAD con el público.
Debe ser DISRUPTIVO para con la época en la que se vive.
Tiene que tener un CONCEPTO edificado sobre un INSIGHT (No sobre observaciones).
Entre formulares repetidas la marca de jugos Clight inauguró el movimiento Revolvete, con una variedad de observaciones insightfull, pero sin un insight que lo respalde. La marca pasó la línea de la emoción, prometiendo crear un cambio en la vida de la mujer que es poco creíble. ¿Hasta donde un producto se puede emocionalizar?, ¿cuanto tiempo más se puede subestimar a la mujer?. Es evidente que no existió un previo estudio en profundidad al grupo de mujeres revolucionarias que se intentó representar.
Del mismo modo que Clight, la marca Ser, presentó otro manifiesto. Este documento de inspiración interna pasó a ser el eje de acción, pero… ¿ayuda esto a la marca?. El nivel de interacciones con los usuarios en el Fan Page es bajo, inclusive con variedad de comentarios negativos. Entre líneas descubrí un usuario que calificó la campaña de tautológica: término que proviene de un vocablo griego y que hace referencia a la repetición de un mismo pensamiento a través de distintas expresiones. Una tautología, para la retórica, es una afirmación redundante.
Al poco tiempo de su publicación, surgió en twitter el tag #laboludadeser y #laboludadelmegafono y bajo el mismo se compartió miles de veces el siguiente video:
Un manifiesto tiene que declarar principios, valoraciones, definir una misión, y generar contagio social. Debe reflejar el ad idea de la marca en su máxima expresión. Casos como “La vida te despeina” de Sedal, “Dueñoz” de la agencia Madre, “Crazy Ones” de Apple, “Belleza real” de Dove y otros, son auténticas expresiones que cumplen con la generalidad y condiciones de la creación de estos documentos de inspiración.
Leandro Raposo presentando el concepto de la campaña: Deja que la vida te despeine
Madre soltera, mamá de Sofía
Por la belleza real, Dove
Dueñoz de Banco Hipotecario
Crazy Ones de Apple
Si vas a crear un manifiesto, que lo que tengas que gritar al mundo que sea interesante, pero interesante de verdad y que den ganas de compartirlo.